Con el tiempo, el sarro, el óxido y el sedimento se acumulan dentro del radiador y obstruyen los tubos del panal. El resultado: un radiador que se ve bien por fuera pero enfría hasta 40% menos, temperaturas altas en tráfico y un motor que sufre sin razón aparente.
Nuestro servicio de lavado profundo desarma el radiador cuando es necesario, elimina las obstrucciones internas con procesos químicos y mecánicos controlados, y limpia el exterior del panal de insectos, lodo y pelusa que bloquean el paso del aire.
Es el mantenimiento con mejor relación costo-beneficio que existe: cuesta una fracción de un radiador nuevo y recupera la capacidad de enfriamiento original. Recomendado cada uno o dos años según el uso.
¿Qué incluye este servicio?
- Inspección interna y externa del radiador
- Desincrustación química de sarro y óxido
- Sondeo mecánico de tubos obstruidos
- Limpieza exterior del panal
- Prueba de fugas al finalizar
- Refrigerante nuevo (opcional)


