El intercooler enfría el aire comprimido por el turbo antes de entrar al motor. Cuando tiene fugas —por golpes, piedras o uniones fatigadas— el motor pierde potencia, consume más combustible y el turbo trabaja forzado. En motores diésel modernos, un intercooler dañado puede incluso activar el modo de emergencia.
Reparamos intercoolers de camiones, buses, pick-ups diésel y maquinaria: enderezamos aletas golpeadas, sellamos fugas con soldadura de aluminio especializada y reconstruimos tanques y boquillas dañadas.
Cada intercooler reparado se prueba a la presión de trabajo del turbo, garantizando que el motor recupere su potencia y consumo originales.
¿Qué incluye este servicio?
- Prueba de presión para localizar fugas
- Soldadura especializada de aluminio
- Enderezado de aletas y núcleo
- Reconstrucción de boquillas y tanques
- Prueba final a presión de turbo


